La Charca de Suárez

La Charca de Suárez

Visitar la Charca de Suárez

La Charca de Suárez es un espacio protegido con la consideración de Reserva Natural Concertada desde 2009. Ocupa unas 14 hectáreas y está enclavada en un terreno inundable y de lagunas perennes entre las urbanizaciones costeras, la vega antes destinada al cultivo de caña de azúcar, y la zona industrial y portuaria de Motril. Es un humedal costero cuya agua procede tanto de acuífero como de los regadíos que se nutren del agua del río Guadalfeo.

Se compone básicamente de dos lagunas, la de Las Aneas y la del Trébol, pero se prevé ampliar la zona de protección a otras lagunas y áreas cercanas.


Cómo llegar

La Charca de Suárez se encuentra en el término municipal de Motril, cerca de la playa de Poniente, y colindante al terreno urbanizado. Para llegar hasta ella bajaremos desde Motril por la conocida como carretera del Puerto, y continuaremos en dirección a playa Granada. Encontremos carteles indicativos por el camino. El horario de apertura en verano es de 18:00 a 20:00 todos los días y además de 9:00 a 13:00 sábados y domingos.

Hay un centro de visitantes y numerosos paneles donde se ofrece información acerca de las especies que pueblan la charca, animales y vegetales, y de las particularidades del entorno natural. A lo largo de los cinco observatorios podremos ir contemplando los variados ecosistemas de la zona, siempre guardando el máximo respeto por el entorno. Es importante no hacer ruidos fuertes ni causar molestias a los animales, (el flash de las cámaras puede asustarles, por ejemplo), no abandonar los caminos señalizados y por supuesto no dejar ningún residuo. Durante el periodo de cría (abril y mayo) sólo se harán visitas guiadas. La entrada es gratuita.


Especies que se pueden observar

Una de las particularidades de la charca de Suárez es que las observaciones se hacen desde una distancia muy corta, lo cual suele sorprender a los aficionados a la fotografía. Diariamente se obtienen una gran cantidad de imágenes de calidad tomadas en este lugar.

Aves: Sin duda el porcentaje más alto de los visitantes acude atraído por la gran variedad de aves y el riesgo de conservación en que se encuentran algunas de ellas. Se han contado hasta 160 especies de aves diferentes. Están en peligro de extinción la malvasía, la focha moruna, el porrón pardo y la cerceta pardilla, lo cual hace estas especies extremadamente apreciadas por los aficionados a la ornitología. Además podemos ver al aguilucho lagunero, el cernícalo, la lechuza, la cigüeñuela, los clásicos ánades reales, la polla de agua, la focha común, el calamón, la garza real, la garcilla cangrejera, el avetorillo, el martinete, el martín pescador, el bengalí rojo, el ruiseñor pechiazul, el petirrojo, el carbonero, el pato cuchara, el zampullín chico y muchas otras especies.

Anfibios y reptiles: gallipato, ranita meridional, sapo común, sapo corredor, galápago leproso, culebra de collar, camaleón.

Vegetación: Es la típica de zonas húmedas: aneas, carrizos, juncos, cañaveral, sauces, álamos, praderas de gramíneas y leguminosas, castañuela, cola de caballo, transparentes, tarajes. Una iniciativa local promueve la plantación y el cuidado de árboles por parte de los alumnos de los colegios de la comarca.  

Sin duda un lugar que sorprende al visitante por su gran riqueza biológica a pesar de estar tan cerca de zonas urbanizadas y que resulta un gran desconocido incluso para los habitantes de Motril y alrededores.